VISITA GUIADA
Procesión de Salamanca 
Semana Santa salamantina. Amanecer penitencial. Simetría de blancas figuras que iluminan las piedras del puente romano. Silencio de oración, enmarcado por esbozos de fieles y curiosos. Al fondo la dorada silueta catedralicia que se recorta sobre un cielo soñado.
La panadera
Femenina diagonal que se apoya sobre la turgente masa. Rojos y verdes en contraste. Movimiento y reposo en ritmo de color. Mientras tanto el pan se une, compartiendo formas sobre la mesa.
Contemp
lando el futuro
Blancos enfrentados. Blanco de ancianidad, hecho de pinceladas de vida. Manos encallecidas que abarcan la blanca pureza de la breve existencia. Mirada inquisidora que escudriña el devenir del tiempo. Blancos sobre tonos intemporales.
Descanso 
Descanso en la feria. Toquillas que enmarcan sonrisas. Trémulo en pinceladas del gallo. Rotundo colorido de la fruta. Realismo e impresionismo. Miradas y color, se nos Ofrecen a nuestros ojos,
Encajera 
Sutileza que surge entre los gráciles dedos, transparencias blancas. Transparencias negras sobre el sereno pecho. Belleza ensoñada que resalta sobre el blanco desflecado. Quebradura de fondos que envuelven el movimiento de luces del irreal jarrón. Sinfonía de hilos.
Autorretrat
o
Sobre el caballete, de sus fondos quebrados, plenos de gamas de tierras, surge la cabeza del pintor con gesto crítico e insatisfecho, en la búsqueda, en la meditación, en la duda, en el sentimiento, arte en suma...
Procesión
en La Alberca
Procesión de la Virgen de la Asunción. Irrumpe multicolor el estilo charro y al fondo avanza la imagen entre los fieles. Breve pincelada, colorista que se enmarca entre el sobrio entramado de las fachadas albercanas.
Segador extremeño
Homenaje a los orígenes campesinos del pintor. El segador extiende su mirada altiva sobre los infinitos horizontes extremeños, acompañado de laboriosas figuras erguido sobre su trabajo, mientras que a sus pies estalla el rastrojo con los más variados trazos impresionistas,
Proce
sión en Bercianos de Aliste
Fila de capas pardas que preceden a blancos penitentes doblados por el "Santo Entierro". Rostros de austera sobriedad del alma mesetaria. Manos curtidas por el arado y la azada, portan temblorosos círios. La tarde fría, de colores infinitos. La procesión pasa por la seca tierra castellana, de entrecruzados trazos, donde florece un humilde cardo.
El monje de Venecia 
Ocurrió en Venecia. Encuentro entre el fraile mendicante y el pintor. Una conversación y un ligero apunte, y surge el gótico veneciano en contraluz sobre el canal y la góndola, destacándose sobre él la breve figura iluminada por el resplandor de la humildad franciscana.
Cabeza de V
iejo
Sabiduría que se desparrama por la blanca melena en contraste con el fondo quebrado. Amplia frente que todo lo sabe y todo lo atesora. Humilde mirada del conocimiento.
El parad
o
Calles de Madrid. Serena "paternidad". Cuna amorosa de brazos que rodean un tierno y plácido sueño. Mirada de íntimo orgullo, riqueza en el sentimiento. Tonos grises y verdosos para arropar el pequeño envoltorio rojo. Muro difuminado para soportar la dignidad que no necesita riqueza.
Pescadero
Combinación de verdes y blancos para la oferta del tesoro en escamas. Bodegón de cántaro y pescado. Grises, azules y rosas. ¡Qué frescura!
La costurera 
Costura en pinceladas desvaídas, marcando una tarea que nunca tiene fin. Manos lentas cosen y recosen las mismas telas. A los pies de la anciana costurera, la fidelidad, el perro del pintor.
Primero un trago
Realismo entre verdes difuminados. Sobre la mesa, la castiza vianda velazqueña. La mirada, la placidez de la vida vivida, llena de sabia picaresca. Elegancia en el porte que surge de los harapos. Y en la mano la sensualidad del vino encerrada en el transparente vaso.
Desnudo 
Brillo de luz que se refleja dorada sobre la suave piel del escorzo adolescente. Ondulaciones de pubertad que se recoge en el blanco lienzo. Al fondo, el rincón de los sueños.
Gitanillo
La negra cabellera se le derrama marcando su raza. Tonos revueltos, trazos, labios apretados, de los que está a punto de brotar la bulería.
:: Cerrando la amplia sala, sobre el antepecho, podemos admirar....
Cabeza de Viejo
Mirada tras los cristales. Blancos la cabellera y barba, pipa en la comisura. Pequeñas pinceladas que se someten a la tranquilidad, a la reflexión y al sabio silencio que nos disponemos a escuchar.
Cabeza de mujer 
Gruesas pinceladas enmarcan el gesto, influencia impresionista, expresión ausente. Rotundo amarillo que contornea los grises. Goya y Van Gogh se entrevén.
Bod
egón
Frutas y verduras en desconcierto de color. Tonalidades que se entrechocan y conjuntan en el tapete multicolor. Juego blanco del pan y al fondo el brillante vino que rompe la suave veladura.
Juventud 
AñoranzaRecuerdos que se desvanecen entre las manos. Nostalgia de lo que fue. Rojos entre azules y violetas. Paso lento del tiempo. Rictus de pequeña amargura. Juventud ¿dónde te fuiste?
Cabeza de Viejo 
Duro entrecejo, labios apretados. Recia barba gris, recia voluntad. Carácter que se adivina en la mirada escrutadora que juzga firme y serena. Quebrados fondos rodean el gesto.
:: Sigamos bajo la tribuna, y allí nos esperan ....
Vendedor de periódicos
Gama de rojos, en el fondo. Rojo que rodea el grito alegre y juvenil, guarecido bajo el roto azul. Despertar al aire. Noticias en tenues colores que se escapan de las manos. Pregón que resuena rodeado de color.
Cacharreros
Manos cruzadas en lenta espera. Espera contemplativa que surge de las manos crea doras de eterno barro, hasta hacerse luces y sombras. Meditación sobre los volúmenes abiertos, todo envuelto en pinceladas de barro.
Repostería 
Dulzura que se derrama. Dulzura de la mirada. Blancos con rojo, blancos con cristal. Labores que se adivinan, aromas que se perciben. Delicada figura que se destaca en la penumbra del obrador. Todo cuaja amorosamente.